Humo de chimenea

¿Cómo Reducir el humo de tu Chimenea?

No hay nada más satisfactorio que disfrutar de nuestra chimenea durante los meses fríos del año. No obstante, esto puede llegar a convertirse en una experiencia muy molesta si el humo generado logra colarse dentro de la estancia. De hecho, además de ser molesto para las personas que están en ese momento en la estancia, puede inclusive llegar ser peligroso.

Nada como disfrutar de tu chimenea

Generalmente, cuando se tiene una chimenea en casa, se desconoce como reducir el humo de chimenea. Es por esto que hemos creado el presente post para darte los consejos más idóneos, con los cuales podrás conseguirlo. Son muchos los tipos de chimeneas, que puedes encontrar en el mercado.

Es así como puedes hacerte de una fantástica chimeneas de leña donde puedes ver el crepitar del fuego. Todas ellas vienen con una salida exterior para la eliminación de los gases y humos generados durante la combustión. Claro, con ellas deberás tener un cuidado especial, para que el humo nunca llegue a entrar en la casa.

Para que una chimenea resulte segura, debe ser sometida a un mantenimiento adecuado y con cierta regularidad. Es así como podrás lograr reducir el humo de tu chimenea.
reducir el humo de chimenea

Motivos por los que el humo de la chimenea se cuela al interior

A veces la salida del humo de la chimenea se obstruye, por lo que hay que cerciorarse que la misma esté libre de elementos que puedan bloquearla. También hay ocasiones en que la entrada de humo es debida a la diferencia de las temperaturas.

Cuando la chimenea se encuentra fría y es encendida, el humo busca la forma de mover el aire que tiene encima. Sin embargo, como se encuentra a menor temperatura, el humo busca la salida que encuentra más fácil y termina colándose en la estancia.

Cabe destacar, que a medida que el tiro y la chimenea se van calentando, el humo tiende a salir por arriba. Si lo que buscas, es que el humo no se cuele a la estancia, te recomendamos usar leña fina. Esta hará que la chimenea se caliente muy rápido, luego de lo cual podrás ir incorporando troncos mucho más gruesos.

Es bueno saber, que algunos modelos de chimenea como los cassettes o insertables, producen humo porque al encender el fuego se cierra la puerta enseguida. Esto trae como consecuencia que el interior se llene de humo y como aún está frío el humo busca salir por cualquier rendija.

Para lograr evitar que esto suceda, lo mejor es dejar la puerta entornada hasta que la chimenea tenga temperatura, y cerrarla pasados un par de minutos.

De igual forma, ha otros motivos que hacen entrar el humo a la estancia. Como es el caso de tener una salida muy estrecha, lo que puede evitar que se evacúe le cantidad de humo generado en la chimenea. Así mismo, que la leña se encuentra húmeda y genere una cantidad de humo mayor a la norma o que la leña sea de mala calidad.

Riesgos que implica el humo de la chimenea        

El humo proveniente de la chimenea debido a la quema de la leña, se encuentra compuesto de una mezcla de partículas finas y gases, conocida como PM. Así mismo, este humo tiene contaminantes del aire que incluye: formaldehído, benceno, PAH (hidrocarburos aromáticos policlínicos) y acroleína.

Son muchas las personas que piensan que el humo de la chimenea huele bien, pero es no es nada bueno para la salud. Las partículas finas que componen el humo al entrar en los ojos provocan que estos ardan. Su entrada en el sistema respiratorio puede llegar a ser consecuencia de enfermedades como la bronquitis.

Así mismo, estas partículas pueden hacer que empeoren los síntomas del asma, haciendo que se desencadene un ataque asmático. De igual forma, pueden ser causantes de infartos al miocardio, insuficiencia cardíaca y ritmo cardíaco irregular.

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Formas de reducir el humo de chimenea

El mejor modo de reducir el humo de tu chimenea y evitar que este salga al interior de la estancia, es colocándole a esta una puerta. Estas tienden a sellar la parte frontal de tal manera que no quedan grietas por las que puede escapar el humo, por lo que siempre sale por el tiro.

Puedes adquirirlas en mucho tipos, pero generalmente, cuentan con un cristal, que permite poder tener un control sobre las llamas y verificar que el fuego se encuentra en óptimas condiciones. Reduciendo de esta forma la cantidad de leña que llega a consumirse, así como el humo que se genera.

Sin embargo, a continuación, presentamos algunos trucos para reducir el humo de chimenea, los cuales estamos seguros que serán de mucha utilidad.

Revisar la rutina de mantenimiento

Si está teniendo molestias por los humos que produce la chimenea, esto puede deberse a que tiene un mantenimiento inadecuado. Después de cada uso, la chimenea requiere de una mínima limpieza, la cual no puede limitarse a solamente retirar los restos de cenizas que pueden haber quedado en la chimenea después de su uso.

También deben retirarse las partículas minúsculas que pueden quedar adheridas a las paredes de hierro fundido en el caso de los cassettes o ladrillo refractario.

Esta viene siendo una práctica muy fácil, pues estas pueden eliminarse pasando un cepillo. Así mismo, resulta fundamental para que no se acumulen residuos que lleguen a dificultar la vinculación en el interior de la chimenea. Si se tiene una chimenea de cassette, es indispensable retirar las cenizas que suelen caer en el cajetín.

Así mismo, aparte de la limpieza que debe tenerse del hogar, también debe asegurarse que el tiro se encuentra en buen estado. Vale mencionar, que a veces el humo tiende a salir de la chimenea porque tiene algún elemento obstruye el conducto exterior.

Esto puede ser entre otras cosas, el hollín que a lo largo de los años se ha pegado de las paredes internas. En este caso es conveniente la contratación de una empresa especializada, para llevar a cabo el trabajo.

Sustitución del extractor de humo

Cuando la chimenea tiende a manar humo de una manera constante, se convierte en un riesgo de intoxicación. Si es una chimenea nueva, puede ser que tenga un defecto, como puede ser, que el tubo que va al exterior sea muy estrecho y corto. O puede ser que tenga algún codo que impida que salgan correctamente los gases de la combustión.

Ahora bien, en las chimeneas abiertas, sobre todo en las antiguas, puede pasar que el extractor de humo para las chimeneas de leña (el cual esta ubicado a modo de “sombrerillo” en la parte alta del tubo), no cumpla su función, o este deteriorado a consecuencia del paso del tiempo o las inclemencias del tiempo. En todo caso, lo más recomendable es sustituirlo.

Uso de la leña adecuada

Se debe tener en consideración que no todo tiende a depender de los factores externos. Debe aprenderse cómo se hace para que la chimenea tire bien, pues eso también dependerá del usuario, de la leña que se use y de la forma como esta sea encendida.

Si bien toda leña arde, no todas las clases de madera pueden ser los más adecuados para contar con un fuego agradable en la chimenea. La leña más recomendable es la de encina, aunque pueden usarse otros tipos, siempre que cumplan las siguientes condiciones:

  • Que está seca y que su humedad interior nunca sea superior al 20%.
  • Que no contenga mucha resino, como suele ocurrir en algunas de las variedades de pino.

La leña resinosa o mojada tiende a provocar un exceso de humo cuando se enciende la chimenea.  

Revisión de las medidas de la chimenea

Por eficiencia y por seguridad, la chimenea debe contar con las proporciones que sean más idóneas para la estancia donde será colocada. Así mismo, para que funcione de forma correcta, es importante adecuar el tamaño del tiro o la salida exterior a las dimensiones de esta.

Para que llegue a salir humo de la chimenea, sus medidas deben estar calculadas de una forma perfecta. Debiendo tomarse en consideración el ancho y largo de la boca del hogar, con el diámetro y longitud del conducto que estará encargado de llevar los gases fuera.

Téngase en cuenta que un tubo muy estrecho o muy ancho, causará problemas y provocará que el humo tienda a revocar. Claro está, que a menos que se sea un experto, la construcción y/o instalación de una chimenea debe estar a cargo de un profesional especializado.

Teniendo las medidas exactas y necesarias, una vez que la chimenea esté funcionando, el humo saldrá al exterior sin ningún problema y no acabará en el interior de la estancia.  Si su chimenea ha sido construida recientemente y desde el principio ha estado echando humo, debe consultarse con un especialista.

Debe revisarse la normativa sobre la distancia entre chimeneas

Si se sufren molestias por el humo de la chimenea del vecino, debe revisarse si este esta cumpliendo con las normas de distancia de la chimenea que han sido establecidas por el ayuntamiento.

Generalmente, las salidas de humo deben contar con una altura de por lo menos de un metro respecto a la cumbrera del edificio. Así mismo, estas deben encontrarse ubicadas por lo menos a tres metres de separación en un edificio y otro. Debiendo cumplir con la Normativa UNE 123-001-94.

El extractor de humo para chimeneas – Por qué instalarlo

Posiblemente, los extractores de humo para chimeneas no son muy populares. No obstante, su aplicación tiene muchas ventas y estas no se encuentran reñidas con que el tiro de la chimenea sea eficiente o no, por ejemplo.

Sabemos que la dispersión del humo es sumamente nociva para la salud, sobre todo para las personas que padecen afecciones respiratorias. Así mismo, el mismo es un importante foco de olores y suciedad dentro de la casa, convirtiéndose en una enorme incomodidad.

Vale mencionar, que puede pasar que el tiro de la chimenea no llegue a ser el más adecuado, por lo que esto es consecuencia de una mala circulación del aire. Esto con el pasar del tiempo largo plazo tiende a suponer altos costes de mantenimiento y reparación.

La instalación de un extractor de humo para chimenea, se convierte en una gran solución para cualquier escenario negativo.

Extractores de humo para chimeneas – Sus tipos

Los tipos de extractores de humo para chimenea se encuentran muy marcados de acuerdo a la forma de la chimenea y su funcionamiento. A continuación, presentamos los tres tipos más comunes:

  • Estático: este tipo de extractor de humo no tiene aspas ni sistema de ventilación eléctrico. Dentro de esta clase de extractor se encuentran muchos dispositivos que vienen siendo una prolongación de la salida de humo y tienden a bloquear la acción del aire, para que el humo no vuelva al conducto y de esta forma facilitar su salida.
  • Dinámico no motorizado: para su funcionamiento no necesita un motor eléctrico. Estos usan la fuerza del aire para lograr el movimiento de sus aspas. De igual forma, no necesitan mecanismos externos, pero se encuentra acondicionado a unas circunstancias específicas para que sea más efectivo.
  • Con ventilador: este es un extractor de humo con motor eléctrico, muy parecido a la campana extractora de la cocina. Sin embargo, aunque tienen características que tienden a diferenciarlos, su principio es el mismo: succionar el humo para lograr la evacuación de este por la chimenea.

No importa cual sea la clase de extractor de humo para chimenea, este deberá realizar las funciones de que técnicamente se conoce como “sombrerete”. Vale mencionar que este elemento, que en muchas ocasiones llega a resultar decorativo, lleva a cabo diversas funciones.

Entre ellas podemos mencionar el evitar que entre la lluvia, que las aves puedan hacer sus nidos y que se acumule hollín en el cuerpo de la chimenea.

Como se ha podido apreciar reducir el humo de chimenea es de suma importancia, sobre todo para la resguardar la salud de los miembros de la familia. Estamos seguros que siguiendo los consejos descritos en el presente artículo podrá tener una chimenea que funcione perfectamente.

Esperamos que la información que le hemos suministrado sea de mayor utilidad y beneficio, para el lector y toda su familia.

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