Chimeneas A Gas

Las chimeneas a gas funcionan quemando el combustible proveniente de una red doméstica de gas natural o bombonas de propano. Estas chimeneas tienen un alto rendimiento, su encendido es automático y no requieren grandes obras para su instalación. Son una excelente opción como sistema de calefacción primario cuando no dispones de la infraestructura para instalar chimeneas más tradicionales.

¿Cómo funcionan las chimeneas a gas?

Al momento de seleccionar una chimenea para instalar en casa, es necesario considerar distintos aspectos como el tipo de combustible o las obras a realizar. Cuando no podemos hacer reformas o en nuestra comunidad no permiten los conductos de humo en el tejado, las chimeneas a gas son una excelente alternativa.

Estos equipos funcionan con quemadores colocados en su interior los cuales se encienden y generan la llama. Para esto, requieren estar conectadas a una fuente de gas como el sistema de gas natural de tu vivienda o a bombonas individuales.

Al igual que otras chimeneas, necesitan tomar aire del exterior para generar la combustión  y este puede provenir de la misma habitación o del exterior de la vivienda.

Por otra parte, no producen humo ni hollín, pero sí requieren una salida para los gases que se puede colocar directamente en la fachada de la vivienda.

El encendido  es automático a partir de electricidad y diversos modelos llevan incluido un termostato para regular  la temperatura. También es frecuente que incluyan un mando a distancia para controlar distintas funciones y en modelos más avanzados aplicaciones conectadas a internet.

Además, en muchos modelos es posible controlar la intensidad de la llama dejando pasar más o menos combustible a los quemadores.

Potencia calorífica de las chimeneas a gas

Una de las principales razones para elegir estas chimeneas, es su alta potencia calorífica por lo que se pueden  utilizar como sistema de calefacción primario.

Se estima que su rendimiento es superior al 60%  porque el combustible utilizado es muy eficiente. El propano y gas natural son al menos 20% más eficientes que el gasoil, teniendo el propano un mayor poder calorífico.

El poder calorífico del propano es de 12,83 kWh/kg en comparación con 4,41 kWh/kg de la leña.

IDAE (Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía, España)

Estas chimeneas pueden alcanzar más rápidamente la temperatura deseada en comparación con las chimeneas de leña. Así, una vez que ocurre el encendido automático se comienza a calentar y se aprovecha mejor el combustible.

¿Cuáles son los tipos de chimeneas a gas?

Con relación al estilo de decoración, podemos encontrar diversas opciones como cuadradas, rectangulares o redondas. Algunas tienen un diseño más tradicional para colocar adosada a una pared o es posible encontrar modelos para encastrar.


Dentro de los modelos empotrados, son muy populares aquellos con vistas panorámicas, dejando visualizar el fuego desde distintos ángulos de la habitación.

Con relación a su funcionamiento, podemos encontrar dos tipos básicos. Estos son:

1. Abiertas

En este caso, el aire necesario para la combustión se toma directamente de la habitación donde está instalada la chimenea. El sistema de calefacción funciona con una cámara atmosférica y es necesario dejar algún tipo de ventilación en la habitación.

Las chimeneas abiertas ofrecen una visión más directa del fuego, pero requieren un conducto de evacuación de las emisiones producidas y su rendimiento es menor.

2. Cerradas

En este caso, la chimenea tiene instalada una cámara estanca donde se realiza la combustión de forma aislada. Para esto, es necesario contar con una conexión al exterior de la vivienda de donde se toma el aire requerido para su funcionamiento.

Debido a este sistema, las chimeneas a gas cerradas tienen un mayor rendimiento calorífico y no emiten gases dentro de la habitación. Se les considera más seguras, porque es más difícil que ocurran accidentes por acumulación de gases.

¿Cómo instalar una chimenea a gas?

Antes de decidirte es importante considerar los requerimientos para su instalación en casa. Lo primero, como con cualquier otro sistema de calefacción es conocer la superficie que se desea calentar.

Aunque su instalación es más sencilla que la de una chimenea de leña, es necesario disponer de un sistema de conexión al gas. Por esto, se debe chequear que el equipo a instalar sea compatible con el tipo de gas disponible en la vivienda.

Debido a que la conexión a la red de gas debe cumplir con todas las normas de seguridad, es necesario contratar a un instalador profesional.

Para garantizar la evacuación de los gases producto del quemado de combustible, se debe colocar una salida de humos. Este conducto de evacuación se puede ubicar directamente en la fachada de la vivienda y no requiere tubos que lleguen hasta el tejado.

Por último,  se debe disponer de una conexión eléctrica ya que el encendido y apagado automático, regulación de la intensidad de las llamas y control de la temperatura lo requieren.

Ventajas de las chimeneas a gas

  • Pueden utilizarse como sistema de calefacción primario y el rendimiento calorífico es bastante bueno.
  • Su instalación es más sencilla y requiere menor cantidad de obras que las clásicas chimeneas de leña.
  • No requiere un mantenimiento periódico y son bastante limpias, porque producen hollín ni cenizas. Sin embargo, recuerda mandar a chequear los conductos de gas al menos dos veces al año por un profesional así como limpiar los quemadores con un cepillo.
  • El encendido es automático y produce calor inmediatamente. Además, muchos modelos cuentan con mando a distancia y opciones WiFi para controlar el encendido y apagado así como la temperatura.
  • Son bastante seguras siempre que se hayan instalado correctamente y se haga el mantenimiento de los conductos de gas. Estas chimeneas cuentan con sensores que pueden detectar a tiempo acumulación de gases que pueden ser inflamables.

Desventajas de una chimenea a gas

  • No mantienen calor residual, así que deben estar encendidas para producir calor.
  • Son mucho más costosas que otras chimeneas más tradicionales y se estima que pueden ser hasta siete veces más caras que una chimenea de leña.
  • Es imprescindible que las conexiones a las tuberías de gas sean realizadas por un instalador profesional que garantice la seguridad.
  • El gas natural y el propano son mucho más costosos que la madera.

Ya conoces cómo funcionan las chimeneas a gas y las distintas opciones de diseño que existen. Te invitamos a seguir visitando nuestra web y leer las reseñas de los mejores modelos que hemos preparado para ti.

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