Construyendo chimenea

Cómo construir una chimenea: una guía en 10 pasos

Si alguna vez has pensado en qué bonito sería contar con una estufa hogar en tu casa, pero no sabes qué debes hacer, ¡no busques más! Aquí tienes una guía paso a paso sobre cómo construir una chimenea que puedes ajustar perfectamente a todas tus necesidades.

chimenea
Llegar a esto cuesta tiempo

Primero lo primero: Qué debemos considerar antes de construir una chimenea

Aunque todos los pasos son muy importantes, el primero siempre es el más fundamental. Debemos considerar que, para construir una chimenea, lo primero que debemos saber es un mínimo de albañilería. La construcción de una chimenea de obra es relativamente compleja, ya que debemos considerar el peso de la estructura, el manejo de los materiales y dde las herramientas necesarias.

También es necesario recordar que una chimenea produce gases venenosos y mucho calor, por lo que una construcción deficiente es potencialmente un peligro para ti y tu familia, o al menos puede dañar tu casa y derrumbarse en caso de negligencia o impericia. En el mejor de los escenarios, construirás un artefacto deficiente y poco eficiente, que quema mucho combustible y da poco calor.

Advertencia: Ante la duda, siempre consulta a un profesional. 

1.1 Elegir dónde poner la chimenea

chimenea pared
Un diseño original puede ponerse en un espacio como separación

Lo más básico va primero: debes saber en qué lugar colocarás la estufa, porque eso determinará en buena medida las características de la misma. Aunque existen muchos tipos de chimenea, como las de vapor o las de gas, nos centraremos en forma exclusiva en aquellas de obra que funcionan a leña. Estas requieren mucho más cuidado y preparación.

En general, la chimenea se suele colocar en la sala, aunque no pocas veces nos encontramos con ella en una pared del comedor. En términos generales, la ubicaremos allí donde se concentre la gente para distintas actividades, pero recomendamos evitar que se encuentre en la misma sala que un televisor, ya que ambos son puntos focales de una habitación. Claro que esto a veces es imposible de evitar.

Una vez resuelta la habitación en la que colocaremos la estufa, debemos elegir dos lugares clave:

  • El centro de una pared: El lugar más tradicional, suele requerir algo más de espacio y aprovechar mejor los principios de la decoración de interiores. Perfecto para centrar toda la atención en ella, usando los distintos accesorios para decorarla y orientando los muebles hacia ella.
  • Una esquina: Una solución eficiente para viviendas más chicas, donde habitualmente deben convivir mesas y otros muebles en salas multifunción. Es perfecto para comedores y otros espacios pequeños.

1.2 ¿Qué tipo de chimenea me conviene?

instalación de chimenea
Instalar una chimenea grande puede ser problemático

Tengamos en cuenta que existen varios modelos y tipos de chimenea, como mencionamos en el apartado anterior. En sentido estricto, depende de para qué la quieres y del espacio del que dispones, como indicamos en el apartado anterior.

Generalmente, recomendamos que para una casa usemos las de obra de tiro medio, ya que nada se compara con el fuego real de la madera, pero obviamente esto es imposible en un apartamento. En este sentido, para un apartamento resulta más conveniente una chimenea eléctrica.

Paso 2: diseñar la chimenea en función de tu hogar

Una vez resueltas las cuestiones básicas del espacio disponible, es imperativo elegir un estilo que cuadre con los gustos y las necesidades de quienes la usarán. SIn embargo, existen algunos principios universales recogidos en la regulación UNE 123001, a saber:

¿Qué situación y altura debe tener una chimenea?

La chimenea será totalmente independiente de los elementos estructurales y de cerramiento del edificio

UNE 123001

En principio, incluso si la estufa es exterior, es preciso no usar los muros del edificio para su construcción. Debe ser completamente autónoma, tanto para la calefacción como para la evacuación de gases. Así, cuando el calor genere dilatación en su estructura, esta no le transmitirá ruido o tensión a la vivienda.

Asimismo, la chimenea debería estar situada en la cubierta del edificio, y se debe cuidar que quede al menos un metro por encima de cualquier objeto edilicio que estéa menos de 10 m de ella. Es importante también que su salida quede más elevada que la parte superior de un hueco de ventilación o ventana que esté entre diez y cincuenta metros.

La corona también debe quedar Igualmente deberá quedar por encima de una paralela a la pendiente de la cumbrera del tejado desde un punto situado 1 m por encima, preferiblemente trazada a dos metros y medio de distancia.

esquema de situación y altura de una chimenea
Situación y altura de una chimenea según la regulaci´´on vigente en España

¿Qué proporciones debe tener una chimenea?

Según la regulación, la sección transversal de las chimeneas debería ser de preferencia de diseño circular. Si se decide por un diseño rectangular, la proporción entre los dos lados, el mayor y el menor, tendría que ser superior a 1,5. Esto se debe a que en tamaños equivalentes, el diseño circular posee menos pérdida de carga.

Por su paerte, el diseño del tramo vertical debe evitar siempre quer sea posible que haya cambios de dirección y de sección. En caso de que se necesite cambiar de dirección, esto tiene que hacerse con radios de curvatura como mínimo de una proporcion de 1,5 veces el diámetro hidráulico del tramo. Esto se debe a que, si bien los cambios de dirección no eliminan el tiro natural, sí aumentan la pérdida de carga. Debemos estar atentos a que los codos y el aumento de longitud no lo vuelvan ineficiente.

Por otro lado, los cambios de sección deben tener ángulos de divergencia de un máximo de 15°. En general no los recomendamos, pero hay que prestar especial atención a las reducciones, que en muchos casos pueden generar bolsas de gases peligrosos.

Paso 3: Los materiales de una chimenea

materiales de construcción
Encontraremos todo en cualquier corralón

Como tercer paso, deberemos utilizar los materiales correctos. Intenta conseguir los de mejor calidad posible, ya que la chimenea está sujeta a temperaturas extremas, y deben ser fabricada con materiales incombustibles de clasificación A. También deben ser resistentes a la temperatura y a los agentes agresivos presentes en los humos.

Los materiales necesarios para construir una chimenea de obra son los siguientes:

  • Agua: La usaremos para la mezcla y para mojar los ladrillos para construir. De esta forma, quedar´´an más pegados por el cemento.
  • Arena: al menos 50 kg. La usaremos en la mezcla en distintas proporciones de acuerdo al lugar en el que estemos trabajando, pero en general va en una proporcién 4-1 con el cemento.
  • Cal: La usaremos para la mezcla.
  • Cemento: Con una bolsa de 50 kg debería sobrarnos. Recuerda que la proporción ronda en general 3-1 con respecto a lla arena.
  • Dos tipos de ladrillos: refractarios, que usaremos para las paredes del hogar ya que son de mejor calidad para contener y reflejar el calor, y comunes, para la armazón general. La cantidad de los de obra es de alrededor de 850, pero depende del tamaño de la chimenea. Los refractarios son aproximadamente 30 refractarios.
  • Maderas para encofrados
  • Malla electrosoldada de hierro: La usaremos para armar la loza sobre la quee construiremos el hogar
  • Piedra chancada: Para la construcción del pulmón usafremos una proporción de 3 partes de piedra, 2 de arena y una de cemento.
  • 1 paleta.
  • 1 pastera.
  • Varias varillas de hierro aletado de 6 a 8 mm de grosor. Las usaremos para el armazón del cemento y las vigas que construiremos.
  • Yeso: lo usaremos para hacer remates, dinteles y recubrimientos.

Un elemento adicional que se recomienda (aunque no es obligatorio) es un tubo de acero prefabricado para chimeneas. En general, da resultados mucho mejores y más estables en el tiro para la expulsión de gases.

Advertencia: no uses ladrillos huecos para la chimenea, quedan mal y son menos resistentes a los cambios de temperatura y el peso de la estructura, aunque resulten menos pesados.

Paso 4: De qué forma se construye el hogar

Un video explicando el paso a paso de cómo construir el hogar

Una vez que ya hemos escogido los materiales apropiados, llega la hora dde la construcción en sí misma. Como sabes, debes mantener el área limpia y despejada para poder trabajar con mayor facilidad.

En principio, construiremos una base, para aislar el hogar del suelo. También sirve para guardar la leña y otros materiales para encender el fuego. Debemos asegurarnos de que el armado de las patas sea resistente, ya que contendrán mucho peso. Para la loza, usaremos la mezcla de hormigón común de proporción 250, que son tres partes de piedra, dos de arena y una de cemento portland.

Aqu´´i incorporaremos la malla electrosoldada, un encofrado para mantener el cemento contenido, y las paredes de ladrillo laterales del hogar. El encofrado cuando usamos acelerante lo debemos mantener al menos 7 días

Paso 5: Cómo construir el pulmón garganta de una chimenea

partes de la chimenea

Algo a menudo ignorado por los albañiles que no tengan experiencia en chimeneas es el funcionamiento de las mismas.

El pulmón y la garganta son, en este caso, dos mecanismos absolutamente esenciales para el funcionamiento de la misma:

1.     El pulmón

El pulmón es el espacio que queda entre los ladrillos refractarios inclinados y la pared, que tiene una oquedad para permitir la mejor distribución de los gases, e impedir la acumulación de agua. Según el Colegio de Técnicos de la Provincia de Buenos Aires, el principio de funcionamiento está basado en la mecánica de los fluidos, que implica que, mediante un diseño correcto y el buen uso de las técnicas de construcción adecuadas,

 “busca lograrse una vena de aire caliente que ascienda a alta velocidad. La combustión es una simple transformación de energía, que convierte a la leña y al carbón, en calor. Esa energía es suficiente para la extracción de humos.”

En este sentido, la forma del pulmón es esencial para lograr una buena combustión y aprovechar mejor el calor. De esa forma, también se evita el ingreso de aire frío del exterior, y en caso de que por alguna razón entren detritos y agua desde afuera, evitamos posibles inundaciones o daños de la chimenea en sí.

Ya desde el mismo el diseño y por supuesto en la construcción, debemos cuidar que los ángulos de los respaldos sean lo más agudos posible. También debemos evitar que haya los cambios bruscos de dirección, como hemos visto en el apartado del diseño.

Para construir el pulmón, mantendremos el armazón de maderas reflectantes, y usaremos una mezcla de hormigón con una proporción de 3 partes de piedra, 2 de arena y 1 de cemento portland, que iremos volcando hasta la altura de la garganta, aproximadamente. Podemos usar una armazón de contrachapado para reforzar toda la estructura y disminuir la tensión sobre el cemento.

Debemos, sin embargo, cuidar que quede una canaleta circular en el cemento, para que el pulmón funcione como debe. Una vez seco este, los ladrillos presentados detrás del hogar quedarán pegados, por lo que podremos retirar la armazón de madera. Recuerda dejar una oquedad entre 10 y 14 centímetros.

2.     La garganta

Esta parte, si bien en teoría es simple de entender, es un espacio fundamental: se trata de la oquedad que queda entre el dintel y el hogar, que permite la correcta evacuación del aire. La abertura, como dijimos antes, tiene que tener unas dimensiones mínimas de al menos 10 cm, aunque lo ideal es contenerla alrededor de los 12.

Tip: Algunas personas prefieren dejar un hueco encima del pulmón para agregar una portezuela. Esto facilita la limpieza, pero no siempre es deseable.

Paso 6: Construcción de la campana

campana de metal
Una campana puede estar hecha de cobre, y simplemente apoyada sobre el hogar

La campana de la chimenea es más sencilla de construir, sin duda mucho más que el hogar. Se trata de la conexión entre el pulmón y la garganta con el ducto de humos. Aunque te indicamos cómo hacerlo con materiales de obra, la campana también puede estar construida de planchas de acero soldadas, que puedes conseguir en cualquier casa de bricolaje o corralón de construcción.

Para ello, debes usar ladrillos comunes, varillas de hierro cada cuatro hileras de los mismos, y la mezcla de arena, cal y cemento en proporción 5:1:½. Con respecto al amurado, usaremos hierro, cemento y arena al 3:1. Podemos usar unas guías metálicas para ayudar a distribuir el peso y no sobrecargar a los ladrillos, pero no es estrictamente necesario.

Aquí, simplemente haz las guías sobre la pared, y achica progresivamente la cantidad de ladrillos. Cada cuatro hileras, conviene poner una nueva varilla metálica doblada, para reforzar la estructura general. Haz esto hasta que estés en el ancho deseado para el ducto de humos.

Advertencia: recuerda que según la legislación española, no puedes comprometer la integridad estructural de la pared, por lo que debes tener mucho cuidado a la hora de empotrarla: la estructura debe reposar sobre su propia base, y no sobre la pared.

Paso 7: El ducto de humos

construccion ducto de humos
El ducto de humos recubre el tubo

El ducto de humos es quizás la parte más sencilla de la chimenea. Se trata de una sección circular o rectangular de pequeñas dimensiones que conecta la campana con el exterior. La regulación de la Unión Europea recomienda que sea metálica, por lo que usaremos un tubo de aluminio o acero inoxidable que irá desde la campana hasta el exterior (las dimensiones del mismo dependen del tiro y de la altura del techo).

Por ello, simplemente una vez terminada la campana, colocaremos el tubo hacia el exterior, que sostendremos con los límites superiores de la campana. Una vez colocado el tubo, lo revestiremos de ladrillos y cemento, con el mismo tipo de proporción que usamos para la campana. Recomendamos que lo hagas rectangular, aunque el tubo en sí mismo no lo sea. Simplemente, iremos haciendo las hileras y pegándolas al metal hasta llegar al techo.

 Paso 8: Atravesar el techo

obrero atravesando techo
Atravesar el cielorraso complejizará un poco la tarea

Este paso es algo más complicado que los anteriores. Aunque la teoría es obvia (debemos hacer un gran agujero en el techo para seguir construyendo), en la práctica hay que tener mayores cuidados. En principio, continuaremos la misma construcción del ducto de humos, que ya va a pesar bastante (por esta razón necesitábamos una base sólida), y antes de alcanar el techo, dependiendo de si la casa está recién en construcción o si solo la estamos refaccionando, nos encontraremos con el primer obstáculo: el cielorraso.

Los cielorrasos, o falsos techos, son lo que separa el verdadero techo por un revestimiento interior generalmente menos resistente y más bonito. Habitualmente, son de dos tipos (dependiendo de la casa):

  • De durlock: Son unas placas ya construidas de yeso que se apoyan sobre una malla metálica. Son notoriamente frágiles (un puñetazo las puede romper con facilidad) y más fáciles de cortar. Sin embargo, debemos procurar tratar de no dañar las vigas metálicas en la medida de lo posible.
  • De madera: más duraderas y más complejas de cortar, procuraremos retirar varias tablas, sin afectar la estructura general del cielorraso. Una amoladora, aunque puede cortar las maderas, no es lo más indicado, ya que las vetas de éstas vuelven irregular el corte, y por lo tanto más peligroso.

Una vez atravesado el falso techo, llegaremos a las chapas o las tejas que debemos retirar. En este caso, conviene hacerlo desde el lado de afuera, y hacer cortes un poco menores al diámetro de la chimenea. Esto es para luego doblar las chapas y crear canaletas para evitar las filtraciones. También recomendamos el uso de una buena membrana impermeable para la junta de la corona con el techo.

Las tejas son algo más difíciles de trabajar que la chapa, pero la posibilidad de retirarlas y cortarlas para adaptarlas hace que no sea un trabajo tan complejo. De cualquier manera, procura consultar con un techista propiamente dicho.

Paso 9: Corona y sombrerete

sombreretes de chimenea

Ya casi estamos terminando. Una vez atravesado el techo, recomendamos que la corona de la chimenea simplemente prolongue el ducto de humos. Un detalle adicional es que, si bien se pueden hacer algunos adornos (como un reborde para la boca de la chimenea), debemos evitar en la medida de lo posible afectar la boca misma. No se recomienda usar un sombrerete de obra (de hecho en varios países está prohibido), ya que puede afectar el balance de oxígeno y generar peligrosos accidentes de monóxido de carbono.

Para el sombrerete, conviene adquirir uno ya prefabricado, que mantendrá un tiro balanceado e impedirá el anidamiento de pájaros y la acumulación de basuras. También protegerá la entrada de la chimenea del clima adverso, creando una defensa también contra el viento. Puedes consultar este artículo para aprender más sobre accesorios de protección de chimeneas.

Con esto ya terminamos la chimenea en sí misma. Ahora solo falta probarla y corregir desprolijidades.

Paso 10: Emparejamientos y pintura

obrero instalando chimenea

Finalmente, el último paso para completar una chimenea es su revestimiento y pintura. En términos estrictos, no es necesario, sobre todo si se desea una chimenea de aspecto rústico, pero recomendamos de cualquier manera al menos perfeccionar lo ya hecho, quitando rebabas y protegiendo los ladrillos con pintura no inflamable.

Como esto depende del estilo específico que se quiera lograr, no hay un procedimiento generalizado. Sin embargo, la recomendación general que se puede dar es no sobrecargar de peso la construcción. Ya la misma estructura de la chimenea es suficientemente pesada. No obstante, la chimenea debería ser suficiente como para contener las llamas y el aire caliente, por lo que puedes usar maderas, portezuelas para el pulmón, yeso o cualquier cosa que te guste.

Asimismo, lo ideal es pintar la construcción, al menos con un realzador, para evitar el descascaramiento e impermeabilizar el cemento y los ladrillos. Esto también le dará más brillo a los materiales, sin taparlos, o una tonalidad particular.

Conclusiones

obrero trabajando

Armar una chimenea no es tan sencillo, y se debe tener experiencia en la albañilería para evitar cometer errores que puedan poner en peligro a las personas que habiten el hogar. Una mala práctica puede poner en riesgo la construcción, pero una falla no demasiado obvia (como un pulmón mal construido, una mala medición de la garganta o una corona obstruida) puede causar accidentes por monóxido de carbono, que pueden causar severas secuelas o incluso la muerte de mucha gente.

Esta guía está destinada fundamentalmente a gente que ya tenga experiencia, y funciona más como un apunte general de los procedimientos básicos que como una guía exhaustiva. Sirve para que un albañil con experiencia conozca el procedimiento general, o para que un lego pueda supervisar el mismo y entender los errores más obvios o las posibles estafas. La construcción es una profesión que tiene una larga tradición, y debemos tener el mayor de los cuidados y el mayor de los respetos por ella. Siempre consulta a un profesional.

Y si te ha gustado este artículo, coméntalo en la caja y compártelo en tus redes sociales

Próxima entrada

...